Estados Unidos — La cantante Pink vivió un comienzo de año distinto al que muchos esperaban al pasar la Nochevieja en el hospital, luego de someterse a una cirugía en el cuello en la que le fueron implantados dos discos nuevos. La artista, de 46 años, compartió su experiencia con sus seguidores a través de una emotiva publicación en redes sociales.
En una selfie tomada desde su cama de hospital, Pink apareció vendada en el cuello y acompañó la imagen con un mensaje reflexivo sobre el año que terminó y el que comenzaba. Entre palabras de gratitud y aceptación, describió 2025 como un año “desde devastador hasta lleno de belleza” y bromeó con su procedimiento señalando que “el rock ’n’ roll es un deporte de contacto”.
Un mensaje honesto y lleno de fortaleza
En su publicación, Pink no solo mostró su estado físico, sino también su enfoque mental ante la recuperación:
“Sé que 2026 va a ser mejor. Hay tanto por delante y tanto por lo que estoy agradecida”.
Este tipo de mensajes han sido bien recibidos por sus seguidores, quienes valoran no solo su talento musical, sino también su autenticidad y actitud positiva ante momentos complicados.
Celebración silenciosa, pero significativa
La cantante explicó que pasó la Nochevieja sola en la habitación del hospital, mientras su familia celebraba en la nieve. A pesar de ello, Pink hizo énfasis en el amor y el cariño que la rodea, agradeciendo a quienes le han enviado apoyo y buenos deseos.
Apoyo de fans y colegas
Tras su publicación, seguidores, amigos y compañeros del medio expresaron mensajes de aliento y pronta recuperación en redes sociales, resaltando el impacto de Pink no solo como artista, sino como persona auténtica que comparte sus vivencias más íntimas con transparencia.
